martes, 10 de abril de 2012

¡FELICES PASCUAS PARA TODOS!


¡Aleluya! El Padre no te ha abandonado, Señor. Y con tu resurrección se inaugura un tiempo de gozo. Tú vas a la cabeza de la nueva creación. En ti se desbordan todas nuestras expectativas. Señor, tú eres el vencedor de la muerte y con ello nos has abierto las puertas de la vida. Tu amor crucificado ha sido más fuerte que la muerte y el pecado. Gracias, Señor, por el testimonio gozoso de los apóstoles. Los hemos visto débiles como nosotros, con miedo a la cruz; incluso hemos escuchado cómo te traicionaban. Ahora contemplamos que tu resurrección ha disipado en ellos toda tiniebla y ha instaurado en sus corazones el empuje irrefrenable de la nueva vida. En ellos vernos reflejadas también nuestras historias personales; con ellos queremos ahora incorporarnos al gran testimonio y a la gran confesión: tú eres el señor absoluto de la historia. Te adoramos y te cantamos el cántico nuevo, que el Espíritu grita en nuestro interior.