lunes, 6 de junio de 2011

RETIRO VOCACIONAL: "Viaje de mi búsqueda"

Objetivo: A través de Testimonios de búsquedas de la voluntad de Dios animar a los jóvenes a cuestionarse cual es el Proyecto de Dios para sus vidas.

Inicio: Hoy te invitamos a orar y dejarte acompañar en tu Búsqueda por dos personas que, como vos andaban tras las huellas de Dios para su vida. Dos apasionados por la Voluntad del Señor, que conocieron bien esa ansia que hay adentro de un corazón joven de encontrar a Dios, de descubrir su Proyecto de Amor y en el poner la vida por entero. Por eso ponéte en camino y prepara la mochila!! Y empecemos este día presentándole a Dios este Camino…



Salmo del Caminante
Empiezo a caminar de nuevo, Señor de los espacios, hasta lo más profundo del Misterio. Me atrae, irresistible, la luz de tu horizonte; tu Voz que llama adentro, y ... se hace fuerza impulsora de mis sueños. Caminante, Señor... ¡Ser caminante!... ahondando la hondonada donde habite el silencio.
Caminante, Señor... ¡Ser caminante!... con equipaje austero, con voluntad y empeño. Puebla, Señor, mi alma de caminos y cálzame los pies con tu llamada; tensa en amor el arco de mis pasos y lánzame al país de tus Secretos. Llena de entrega el cuenco de tus manos y amásala en la madeja de mi espera.
Pon en mis dedos el bastón de marcha: fiel amigo en mis horas de cansancio... Cruz que levanta mi débil resistencia tras la dura verdad de la calzada. Acabo de beber el agua fresca, aquí junto a tu pozo, y ya mi cantimplora se estremece con sed ardiente... de ausencias nuevas... Llénala de tu paz y tu presencia, ¡que yo pueda saciarme, oh Dios, con ellas!
Ponme el manto, y reviste mi silueta con la audacia que brota del desierto. Abre mi ser, Señor, a la sorpresa que se esconde en la aurora de mi senda y en la llama del último destello.
Hazme, Señor, sentirme tu  compañero en ruta hacia la fe y la confidencia.
Hazme, Señor, sentirme compañero, hermano de las aves y los vientos, del río, del sol y las estrellas, de los árboles y el tiempo.
Hazme, Señor, vivir en compañía: compartiendo palabras, pan y suelo, comprendiendo la historia de la gente y sintiendo el latido de los pueblos.
Caminante, Señor... ¡Ser caminante!... Intentando caminos tierra adentro.
Caminante, Señor... ¡Ser caminante!... abriéndome a las sorpresas de tu senda, siempre nueva, siempre abierta...


Podemos hacer resonancia después de orar el Salmo, y compartir cual es la motivación de cada uno para este día de Retiro.

Coordenadas para el viaje…

Este es un camino para DIALOGAR…Con un Dios “cercano”. Nunca Dios es tan Emmanuel, tan “Dios con nosotros” como ahora, El quiere recorrer con vos el camino, quiere ser tu Brújula. Con un Dios “alimento”, con el único capaz de saciar esa hambre de felicidad y presencia que todos tenemos, Dios combustible... fuerza...para el camino que a veces es duro y largo…

Este es un camino para ESCUCHAR.. Sos orante en la medida en que buscas y escuchas a tu Dios.
Él está en su Palabra, está en cada criatura. Está en la Naturaleza... Está en cada acontecimiento…Está en la Eucaristía
Tu escucha ha de ser “Contemplativa”, esto quiere decir que, todo lo has de buscar con “Paz”, con “Amor” y con “espíritu de Fe”. Y sin olvidar que solo descubrimos lo que el Espíritu nos muestra.
Disponé Tu Corazón para escuchar la Palabra de Dios, y dejáte animar y cuestionar por este apasionado de Dios...

1er Momento

Lee esta primera parte del texto de Elías 1Re 19, 1-8
“Ajab contó a Jezabel todo lo que había hecho Elías y cómo había pasado a todos los profetas al filo de la espada.  Jezabel envió entonces un mensajero a Elías para decirle: “Que los dioses me castiguen si mañana, a la misma hora, yo no hago con tu vida lo que tú hiciste con la de ellos”.  Él tuvo miedo, y partió en seguida para salvar su vida. Llegó a Berseba de Judá y dejó allí a su sirviente. Luego caminó un día entero por el desierto, y al final se sentó bajo una retama. Entonces se deseó la muerte y exclamó: “¡Basta ya, Señor! ¡Quítame la vida, porque yo no valgo más que mis padres!”.  Se acostó y se quedó dormido bajo la retama. Pero un ángel lo tocó y le dijo: “¡Levántate, come!”. Él miró y vio que había a su cabecera una galleta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió, bebió y se acostó de nuevo.  Pero el Ángel del Señor volvió otra vez, lo tocó y le dijo: “¡Levántate, come, porque todavía te queda mucho por caminar!”. Elías se levantó, comió y bebió, y fortalecido por ese alimento caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta la montaña de Dios, el Horeb.”

La rumia, es lo que hace que la Palabra de Dios vaya largando ese gustito rico que nos endulza, que nos cuestiona y tiene sustancia...Rumía su palabra en el silencio....

Iluminación: Elías, asustado por la amenaza de Jezabel y desalentado al ver que el pueblo de Dios había abandonado a Yahvé para ir atras de dioses extraños, quería morir para abandonar así la lucha que le parecía superior a sus fuerzas, hacer la voluntad de Dios.
Pero el Señor no lo abandonó a pesar de su poca fe y fidelidad, y lo sostiene discretamente en su viaje por medio de un ángel que lo reconforta y alimenta, y lo hace capaz de caminar cuarenta días y cuarenta noches sin parar hasta el monte de Dios el Horeb.
v      ¿Qué situaciones son las que hoy a mi me desalientan en el camino de mi vida? ¿Tuve alguna vez, o tengo hoy la experiencia de estar huyendo de algo o de alguien, tal vez de una misión a la que Dios me invita a comprometerme?
v      ¿Quiénes son las personas, que en el camino de mi vida, en mi de vida cristiana, han sido los ángeles con los que Dios me fue reconfortando y animando a seguir  adelante para ir al encuentro cada vez más Profundo, con el Dios de la Historia, de mi Historia?

Cuarenta es la cifra de la totalidad de una vida, y sugiere que la vida no es más que un camino hacia el encuentro cada vez más intenso y personal con Dios, un camino de búsqueda y encuentro, de presencia y ausencia, de fidelidad de Dios y dudas nuestras.

v      La vida, como nos presenta  la Escritura es un viaje, y la oración es el viático para nuestro viaje, un viático necesario para levantarnos cada vez que se nos agotan las fuerzas ¿Descubro este sentido de mi vida como camino que me conduce al encuentro íntimo con El?
v      ¿La oración es alimento, el viático para el viaje de mi vida? ¿De qué te estas alimentando? ¿Qué o quienes dan sustento a tu vida? ¿Te alimentan en serio, te sustentan? ¿Buscas a Dios celosamente, apasionadamente como Elías? ¿En que momentos, cómo?
Un canto siempre nos ayuda a centrar más la mirada, nos sensibiliza, por eso proponemos el canto de Aim Karem: “Ardo en Celo por ti” del CD “Descálzate”

Momento:

Lectura de la 2ª parte del texto: 1 Re 19,9-18

“Allí, entró en la gruta y pasó la noche. Entonces le fue dirigida la palabra del Señor.  El Señor le dijo: “¿Qué haces aquí, Elías?”. Él respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”.  El Señor le dijo: “Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor”. Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave.  Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta. Entonces le llegó una voz, que decía: “¿Qué haces aquí, Elías?”. Él respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”. El Señor le dijo: “Vuelve por el mismo camino”…

Rumiá...

Iluminación: Invitado a salir de la cueva- su refugio- y a ponerse de pie en el monte del Señor, Elías comprende que Yahvé no es el dios de los huracanes, del fuego y del terremoto, un dios ruidoso donde tal vez, Él lo encontraría mas fácilmente…Todo lo contrario, es el Dios que, que con la suavidad de una brisa suave y delicada, sopla para la salvación de todos.
Precisamente en ese momento en que Elías experimenta el desaliento, Dios lo invita a escuchar  el susurro de un silencio tenso, “de una suave brisa” provocada por su paso.
ES en este monte donde el profeta se sentirá llamado a un encuentro tan profundo, y después  del desaliento total, se verá puesto de nuevo en el camino del anuncio. Este encuentro con la BRISA SUAVE lo convertirá en el profeta que habla en nombre de Dios y en el auténtico contemplativo que baja del monte para llevar a los demás lo que él sabe ya de Dios. Elías vuelve también del Horeb con una Energía y una confianza en sí mismo totalmente nuevas.

v      ¿En que momentos de mi vida descubrí a Dios como una brisa suave?, la brisa es casi imperceptible y es necesario estar atentos a su paso para percibir su Presencia, así es la presencia de Dios, Brisa Suave que sopla en nuestro andar cotidiano. Lo siento?
v      ¿Qué me dice, a que me invita Dios en esta Brisa suave? ¿A través de que cosas, sentimiento personas Dios me va hablando? ¿Qué le decís vos ante su paso?
v      El relato termina cuando Yahvé le dice a Elías vuelve por el mismo camino, ¿Qué significa para mi bajar de este monte, de este lugar de encuentro, para volver al mismo camino: a mis obligaciones, a mi familia, a mi grupo de amigos, de trabajo? ¿Cómo vuelvo al mismo camino, después de haberme encontrado con Dios? ¿Sigo siendo el mismo? O será que el camino es el mismo y yo fui renovado, alimentado y sanado por este encuentro?
v      ¿A que misión te invita a volver Dios? Como pensás seguir ese llamado?

Sugerencia: para cerrar esta 2ª parte antes de compartir lo orado escuchar el canto “Vuelve por donde viniste” del CD En obsequio de Jesús.

3er Momento

Te proponemos leer estas frases de Francisco Palau, otro gran buscador de Dios, incansable...
Toda su vida corrió atrás de la voluntad de Dios, fue joven como vos y  busco incansablemente a el sentido de su vida: la misión a la que Jesús le llamaba, deseó ardientemente la felicidad, como vos y yo, y tantos jóvenes más, y descubrió que solo se es auténticamente feliz en la entrega absoluta de la Vida
Y después de una larga búsqueda, Dios le manifestó que el objeto de su amor y su Misión era la Iglesia “Dios y los prójimos” y desde ese momento se entregará sin reservas a servirlo en los hermanos...
*         “-¡Cuán perdido ha andado mi corazón sin ti!¿Porque no te revelaste a mi juventud? ¡Cuán diferentes hubieran sido mis obras! Una sola Palabra salida de tus labios hubiera bastado para advertirme de que eras tu mi cosa amada que buscaba. Hasta hallarte mi corazón ha ido siempre en por de ti preguntando por su Amada; mas ¡ay nadie me daba razón de ti.
-          Porque me buscabas me dí a conocer”
*         “viéndome me has amado; amándome, me has buscado; buscándome me has hallado, por que yo he venido a ti”
*         “...la busqué en el claustro: la halle, la tenía y no la conocía...la busqué dentro y fuera de mi, la busque en la soledad del claustro, dentro de mi mismo y no la hallé...
...La amaba y mi amor buscaba ocasiones para acreditarse ante sus ojos como un verdadero amante ofreciéndole la vida...el amor la buscaba, resuelto a todo sacrificio por ella”

Esta es su búsqueda de la Iglesia, habla con ella y la llama como una realidad, así hay que buscarlo a Dios, es así como el nos muestra su Proyecto de amor para nuestras vidas: LLAMANDOLO INSISTENTEMENTE y escuchando su voz en el silencio de la Brisa suave, su Palabra y la voz de los hermanos… en la Misión...

Para terminar te queremos invitar a que esta carta que el Padre Palau escribió,  hoy la hagas tuya, le pongas tu nombre y como él te animes a todo por Jesús ¡Que vale la pena!

“Veo yo........................................................... una cosa y es que Dios, como buen padre me conduce de la mano y me guía por donde el quiere. Y de ahí es que iré por donde no sé y marcharé por allá donde no querré. Dios sabe cuan bien dispuesto estoy para servir a su Iglesia y que en asuntos de su gloria, todo lo veo llano fácil. El sabe cuán poco tengo mi vida y mi reposo y cuán desprendido estoy de todo consuelo humano y celestial. Y porque conoce Dios en esto mi generosidad, no me abandonará sino que me guiará por donde le plazca. Yo ando seguro, confiado en los cuidados de su paternal solicitud”
(Carta 56)

Podemos terminar este día de retiro con un canto misionero, de envío.-


1 comentario:

  1. Muy lindo el material, bien elaborado Dios les bendiga por su trabajo

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